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Iago Aspas vuelve a salvar al Celta de Vigo

España, a 07 de abril de 2019.- Cuánto ha agradecido el Celta y Néstor Araujo la vuelta de Iago Aspas al equipo. Dos victorias y un empate en los últimos tres partidos para sacar al Celta del descenso y cambiarle la cara. El mexicano volvió a ser titular en el centro de la zaga y disputó los noventa minutos del juego.

Una tarde de fotos bonitas y emboscadas la solucionó otra vez Aspas, el jugador que escribe los cuentos del Celta de Vigo. Allí donde no llega el fútbol alcanza el genio del ’10’, al que le da igual jugar subido en una barca. Su nuevo monólogo fue lo más brillante de un partido marcado por el aguacero y las decisiones arbitrales estrambóticas, entre ellas un penalti a Oyarzabal y una roja a Willian José.

El encuentro era para piragüas y aguas bravas y el Celta comenzó el partido con los brazos abiertos, sin entender nada de lo que sucedía. La Real sacó antes los remos y empezó a mover el balón de orilla a orilla.

Ambos equipos se presentaban bajo el aguacero con distintos uniformes. El cuadro de Imanol está en mitad del puente colgante de LaLiga; el Celta juega cada semana el partido más importante de la temporada, un barril de nervios que es imposible no notar.

Mientras Hugo Mallo y Theo Hernández gastaban las llantas por la banda, la cofradía del ’10’ esperaba su momento. El visitante, Oyarzabal, intentó controlar un balón y Olaza pareció rozarle. El invento terminó en penalti. Los árbitros tienen ahora tanta ayuda que les confunden más que antes. Willian José remojó el marcador.

El taller del Celta

La estampita del Celta, Iago Aspas, se encontró con el balón del empate, pero lo envió fuera con la pierna izquierda, la que sale en procesión uno de estos días. Se repetía la película de hace una semana. El intermedio cogía al Celta con el susto atravesándole como una espada. Las buenas prestaciones de Boufal en la banda izquierda, con su tienda abierta de caracoleos, no eran suficientes para equilibrar el partido.

Se habían retirado los jardineros y Rulli comenzó la segunda mitad con un atropello a Aspas. El penalti tardó cinco minutos en lanzarse por una herida al portero argentino. Cuando lanzó Aspas seguía la primavera celeste.

El arcoiris vigués salió con la roja a Willian José por un presunto golpe a Okay. Las imágenes no mostraban la agresión, pero en España hay alergia a la revisión. El monitor del VAR es un adorno en muchos estadios. La Real se quedó asombrada, tanto como Rulli, que se tragó un centro de Mallo para que Aspas se ganara una nueva calle. El callejero de Vigo se puede agotar.

La respuesta de la Real permitió que Rubén pidiera su ración de gloria. El resultado fue una herida demasiado amplia para los de Imanol. Maxi Gómez, el guardaespaldas de Aspas, no se podía ir sin su golito ante un Rulli al que ya le quedaban pocas partes sanas del cuerpo. Terminó con la cabeza vendada, un homenaje al trofeo Zamora.

Mientras el equipo vigués estruja el santoral va sumando puntos. Aspas no estará en el viaje al Metropolitano por quitarse otra vez la camiseta. Diluvia en Vigo y Aspas pone letra y música.